- Mira toda esta
inmensidad, nosotros somos minúsculos individuos insignificantes, no
importaría si muriéramos en este preciso instante, que nos quitáramos la vida.
-(Silencio)
- Ahora no pienses que tienes al lado a una persona
obsesionada con la muerte, era un comentario, sin mayor importancia.
- Si que es importante , todo es importante, todo desde su
punto de vista. Tranquila lo he
vivido en primera persona, el intento de aliviar el dolor con un simple gesto.
- Lo siento.
- En esos instantes, lo que más te importa es que esa
persona no haga el pensamiento de abandonarte en este universo tan inmenso, tan
loco.
Ella miraba con los ojos cristalinos, en silencio.
-Pero sin pensarlo llega el día, en que esos llantos y esos
cortes se transforman en risas y
cicatrices, como una metamorfosis.
- La vida te puede cambiar en instantes, y puedes llegar
a la felicidad efímera.
-Sé que no nos conocemos mucho, pero puedo hablar
contigo.
- Amor. (La mira)
- (Sonrisa) Como lo sabes?
- Una persona que quiere conocer a otra persona le diría,
cuéntame de tu vida, nos conocemos poco pero me interesaría mucho conocer tus
rarezas… (Risas). Pero cuando una persona como tu pronuncia estas cuatro
palabras, no es que quiera conocerte. Quiere que conozcas sus penas y que las
analices escuchándolas con mucho amor
y mucha delicatesse. (Una gran
sonrisa dulce)
-
Imagínate, la persona que
más quieres y la tienes a pocos metros, pero te lo impide una fuerza muy
grande, la fuerza que hace girar cada instante de mi vida. Que tienes miedo a
perderla.
- “Cuantas cosas
perdemos, por miedo a perder”, Paul cohelo.
- (Silencio)
- La amistad no crea barreras, las creas tu.
- La amistad no se crea del día a la mañana.
- ¿Tu crees?
(Silencio)
- ¿ Y la perdida?
- Puede que la real perdida sea lo que se
escapa entre tus manos, puede que eso que sobreproteges solo es algo efímero y
que no existe.
- Pero saltar al vacío y a lo desconocido es doloroso.
- El dolor, es un sentimiento.
Ella
mira al cielo vacío.
- El sentimiento
que nos hace saber que realmente estamos vivos en este frío mundo, es el dolor.
Este sentimiento es el que abunda mas en nuestro cuerpo, en nuestra alma. El
que deja más huella, pero el que nos guía hacia la felicidad. Pero nos
preguntamos realmente existe la felicidad sin tristeza, ¿ realmente existe la
felicidad?.
- ¿Tengo que saltar al vacío?
-Arriésgate, ve a por el dolor y encontrarás la
felicidad.
-¿Y si el dolor me habita?
- Te ayudaré a sanarlo.
(Silencio)
- Lo sanaremos yendo a ver la primera película que se
nos pase por la cabeza, hinchando nuestro dolor con helados llenos de malvadas
calorías, llorando con largometrajes dramáticos, comprando como se hace en este
mundo materialista para aliviar nuestro vacío, leyéndote grandes novelas, escuchándote, abrazándote y
hablándote de mi vida y de mi ser.
- Y si el dolor no desaparece, como decía Herman Hesse, "Algunos
piensan que aferrarse nos hace más fuertes, pero a veces es mejor dejarlo
ir".
Ella
se levanta y la mira.
- Éramos como desconocidos que se conocian muy bien.
Se acerca con delicadeza i le
da un beso en la suave mejilla. Se va.
- Arriésgate,
ve a por el dolor y encontrarás la felicidad.